Con el gas no se prueba: se revisa y se comprueba
Detectamos y reparamos fugas de gas siguiendo protocolos de seguridad: se revisan la tubería, las conexiones y las válvulas, y se comprueba que no quede fuga antes de volver a abrir el paso.
El gas no perdona un trabajo a medias. Por eso el paso se abre hasta que la instalación está probada, y no antes.